Características
Según Wethey, las semejanzas con San Pedro sugerirían que esta iglesia fue construida por Juan Tomás Tuiru Túpac. El investigador, además, llama la atención sobre las innegables similitudes entre ambos interiores.
La fachada
Es para Wethey, uno de los ejemplos de cómo se propagó el modelo impuesto de portada de la catedral. Éste se halla reproducido aquí, aunque con variaciones, lo mismo que el diseño de las torres. En cuanto a la portada, el modelo es el mismo que el de San Pedro.
El interior
Su planta se dispone en una sola nave con siete vanos y un coro elevado. A los costados luce hermosos retablos barrocos. El altar mayor es quizá el más espectacular con su frontal de plata y con la imagen de la Virgen engalanada y cubierta de joyas. En los nichos laterales se admiran imágenes de diversos santos franciscanos.
Entre los cuadros destaca un inmenso lienzo en el presbiterio, en el cual se representa la aparición de la Virgen con el Niño a San José. A un costado aparece el donante, identificado por Humberto Vidal como el sacerdote Martín Irure, secretario del obispo Mollinedo. También son notables los lienzos de “La Anunciación”, “El Nacimiento”, “La Circuncisión”, “La Huida a Egipto y “El Niño en medio de los Doctores” que se hallan en el muro del evangelio.
Los donantes
En general, éste es un fenómeno extendido en el Cusco. Desde la colonia, los donantes jugaron un papel importante en el culto. Era usual que la gente prominente y pudiente de la ciudad, entre los que se contaban también los caciques indios, encargaran obras de arte y las “firmaran”, apareciendo retratados en la parte inferior de los cuadros. Actualmente ya no ocurre esto, pero sí es muy frecuente observar grandes nombres de los "donantes” contemporáneos en bancas, altares, espejos, así como en los trajes de los santos.
La fiesta por la Virgen de Belén
Se lleva a cabo el 6 de febrero. Durante toda la noche se acercan los devotos a rezarle y comunicarle sus pedidos. Para la ocasión, se viste a la imagen con sus mejores trajes. Se apagan las luces generales y sólo queda la Virgen iluminada por la tenue luz de las velas. Mientras tanto, afuera, en la plaza, corren las viandas y las bebidas pues los pedidos son numerosos y la noche es larga.
La iglesia está abierta todos los días de 7 a 12 del día, y por la tarde desde las 15:00 hasta las 18:00 de la tarde. Se puede visitar el templo sin restricción alguna.