> Urbanismo inca
     > Urbanismo colonial
     > Casas y Casonas
     > Haciendas
     > Iglesias y
        conventos
 
Urbanismo inca

Pachacútec y la arquitectura
Actualmente, en medio del mundo moderno y desde una visión contemporánea, resulta imposible diferenciar la historia del auge y caída del Tahuantinsuyo, de la admiración por la calidad de su arquitectura y la maestría en el labrado de la piedra.

La obra de tres Incas
Sabemos hoy en día que toda aquella arquitectura fue construida en los 80 ó 90 años anteriores a la invasión española, y que es la obra de tres notables personajes de la familia de los Yupanqui: de Inca Yupanqui, llamado Pachacútec (“el que cambia el mundo”), verdadero diseñador y forjador del Tahuantinsuyo; de Túpac Yupanqui, el conquistador; y de Huayna Cápac, quien consolidó la obra.
El estilo de un Inca
El estilo de construcción, generalmente considerado como típico de los incas, apareció con Pachacútec (1438-1471). Este Inca fue un notable innovador en la arquitectura, el urbanismo y la planificación territorial. Se dice que concibió la forma del Cusco imperial, eligió las canteras de donde se extraería la piedra, trazó el Coricancha y determinó el patrón formal que distinguiría a la arquitectura de su pueblo. Esa arquitectura formó parte de su proyecto de expansión: al mismo tiempo que se imponía una nueva organización social sobre los territorios conquistados, el dominio Inca se hacía visible en sus construcciones. La red de caminos, los tambos, los andenes, las obras de riego, las ciudades provinciales, las pucaras o fortalezas, muestran la presencia inca sobre todo el espinazo andino.

Cusco, Capacllacta
El plan general del Cusco fue probablemente obra de Pachacútec. Es posible también que en su realización haya intervenido el arquitecto Apu Huallpa Rimachi Inca, personaje ligado a la construcción de Sacsayhuamán, según la crónica del Inca Garcilaso.

El diseño
Corresponde a la particular concepción del mundo y aprehensión del espacio del pensamiento Inca que, al ser diferente al pensamiento occidental, no puede ser entendido sino desde su particular esquema de valores. La tierra, la Pachamama, es un ente viviente, y los elementos del paisaje interactúan con los hombres. El Cusco es el centro del mundo, lugar donde viven los hijos del Sol. La presencia de los reyes incas lo convierte en sagrado, como lo era todo lo que el Inca tenía, tocaba o pisaba. La ciudad, a semejanza del mundo, estaba dividida en cuatro partes.

La forma de un puma
La forma del núcleo también fue diseñada dentro de los términos de una anatomía religiosa, pues tenía la forma de un puma agazapado. La cabeza coincide con Sacsayhuamán; el vacío entre las patas delanteras y traseras con la plaza de Aucaypata; la cola con Puma Chupan, literalmente “cola de puma”; el lomo con Poma Urco; y los genitales con el Coricancha.

Admirando la arquitectura

 Pachacutec y
 la arquitectura

 Un espacio
 extenso y
 sagrado