 |
 |
Pintura Mural
|
 |
Oropesa
Fue un pueblo muy rico en el coloniaje, que decayó durante la república. En su iglesia, como en la de Canincunca, predominan los murales que imitan tapices. El techo del balcón está decorado con palomas y escudos en verde y azul. En el interior del templo se pueden distinguir varios grupos decorativos; el más reciente, en un azul chocante, probablemente de este siglo. Las partes más antiguas se encuentran en el arco toral y en los ingresos a las capillas laterales; sus decoraciones en verde, dorado y rojo con relieves estucados, si bien estos últimos parecen posteriores, como ocurre con Checacupe y Tinta.
|
|
|
 |
Andahuaylillas
La iglesia de Andahuaylillas expresa con su magnificencia el bienestar material de sus pobladores. Los grandes lienzos que adornan la parte superior de la nave debieron costar sumas muy elevadas para su tiempo y la decoración mural debió exigir también un desembolso considerable.
|
 |
Huaro
Huaro es Tadeo Escalante (c. 1770 - 1840). Estuvo activo entre 1807 y 1840, tiempo que va desde los murales de Huaro hasta lo que hizo en Acomayo, donde nació. Al filo entre el coloniaje y la república, Escalante sirvió de intermediario entre el nuevo arte cusqueño del siglo XVIII y los “primitivos andinos” del XIX. Era un mestizo noble, según dicen descendiente de Atahualpa.
|
|
 |
Checacupe
El templo de Checacupe recuerda a los de Chinchero y Quiquijana, por su ubicación con respecto a la plaza de armas: ofreciendo la pared lateral como frente de ingreso. En el exterior, no hay restos de murales. Adentro, subsiste el bellísimo mural de San Cristóbal de la cintura para arriba. En el presbiterio, felizmente, podemos mirar un conjunto de excepcional belleza. También hay murales en la sacristía.
|
 |
|
|
 |
|